13-11-18
Ruido
Solo escucho ruidos,
se entremezclan, sin cesar.
En mi cabeza bumaye,
bumaye, bumaye
el pesar.
Mis párpados caen,
como bombas,
en Palestina, en Síria.
El corazón paz grita
pues está hecho trizas.
No soporta la presión
que alberga mi pecho;
la fugacidad del tiempo
cae como aguacero,
sobre mi techo.
Mi techo, de mi casa,
frágil e insegura,
sin cimientos firmes,
(ideales),
pues falla la estructura.
Me he creído poeta
tantas veces...
misantropía,
por el público púdico y agitado
que me desvestía.
Todo cambia
cuando escuchamos verdades crudas.
No somos nada,
¿ni seremos?
terrible duda.
Me niego a preguntas vacías,
sin respuesta,
y a versos vacíos, sin musas.
No he duchado mi conciencia,
y huele a rancio, a olvido.
El mundo explotará
cómo Buda, por vergüenza.
Nos mataremos,
somos escoria,
ya lo dijo Séneca.
La vorágine de rutinas es nuestra,
el tiempo y su paso nos secuestra,
un cachito de mí, aún alberga,
la esperanza
en tus carícias suaves,
de manos tercas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario